Isabel Melo Instituto Humboldt
Diana Ruíz Instituto Humboldt
Anny Merlo Instituto Humboldt
Edwin Tamayo Instituto Humboldt
Lorena Ramirez Restrepo DAGMA
Vanessa Serrano DAGMA
Ana María Valencia DAGMA
Viviana Ospina DAGMA
Gracias a los avances en la gestión y gobernanza de sus ecosistemas urbanos, Cali tiene un Índice de Singapur muy positivo, alcanzando hasta la fecha 77 de los 104 puntos posibles. Esto permitirá que la ciudad continúe evaluando su gestión en el tiempo y se consolide como pionera en la integración de la biodiversidad como eje del desarrollo urbano sostenible.
La gran diversidad biológica de la ciudad de Cali, ubicada en el valle interandino del río Cauca, se evidencia en la riqueza de especies en áreas silvestres y su presencia en el entorno urbano; en parte, esto se debe a que su ubicación geográfica conecta la región Andina con la Pacífica, sumado a que más del 70 % del área del municipio es rural. Cali posee cinco tipos de ecosistemas que son ejes fundamentales del territorio y soporte para la biodiversidad1 : 1) bosque medio húmedo, 2) arbustales y matorrales, 3) bosque cálido seco, 4) bosque cálido húmedo y 5) bosque cálido seco de planicie aluvial. Además, cuenta con siete ríos, entre los que se resaltan el Pance, el Lili, el Meléndez, el Cali y el Cauca; así como más de 60 humedales urbanos.
Uno de los grandes desafíos que enfrentan las ciudades ubicadas en puntos de concentración de biodiversidad (hotspots) es definir estrategias para conservarla que a su vez permitan el desarrollo socioeconómico de sus habitantes. El Índice de Biodiversidad Urbana o Índice de Singapur, es una herramienta propuesta por el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) para ayudar a las ciudades a medir y mejorar sus esfuerzos en la gestión de la biodiversidad urbana2 . Este índice está compuesto por 28 indicadores organizados en tres componentes: 1) biodiversidad nativa, 2) servicios ecosistémicos proporcionados por la biodiversidad y 3) gobernanza y gestión de la biodiversidad. Los dos primeros consideran información geográfica, biológica y de gestión de la biodiversidad, así como sus beneficios, mientras que el tercero evalúa aspectos relacionados con el marco normativo y de gestión institucional.
La estimación del Índice de Singapur para Cali dio como resultado 77 de los 104 puntos posibles. Los indicadores individuales evidencian una marcada fortaleza en el componente de biodiversidad nativa. Se destaca que cerca del 24 % del área urbana y periurbana definida para el análisis corresponde a áreas naturales relativamente bien conectadas y con una considerable diversidad de aves, con más de 332 especies de las cerca de 1900 que se encuentran en el territorio colombiano.
En el componente de servicios ecosistémicos, los indicadores con mayor puntuación, “servicios recreativos” y “salud y bienestar”, indican que por cada mil habitantes hay casi tres hectáreas de áreas verdes y una buena parte de la población tiene acceso a por lo menos un espacio verde en un radio de 400 m. Lo anterior representa un impacto potencial positivo en la salud física y emocional de las personas. Cabe resaltar que la ciudad posee diez ecoparques de extensión considerable, como el Cerro de la Bandera, Aguas de Navarro, Cerro de las Tres Cruces - Bataclán, entre otros; y un complejo de humedales que pueden ser visitados por los ciudadanos, como Charco Azul, Humedal de la Babilla-Zanjón del Burro, El Limonar, El Retiro y el Lago de Las Garzas.
Uno de los aspectos en los que la ciudad debe centrar sus esfuerzos de mejora es la regulación climática; a pesar de su alto porcentaje de áreas naturales, un mayor número de individuos y diversidad de especies arbóreas representaría una mayor capacidad de almacenamiento de carbono y regulación térmica, especialmente en las zonas identificadas como islas de calor.
Respecto al componente de gobernanza, se evidencia que Cali posee instituciones con funciones asociadas específicamente a la gestión de la biodiversidad que lideran estrategias de ecobarrios, bosques urbanos y áreas protegidas. Entre ellas se destaca la creación, administración y liderazgo del Sistema Municipal de Áreas Protegidas (Simap) que tiene como objetos de conservación el sistema hídrico y de humedales, las coberturas vegetales y las comunidades de aves del municipio3.
Además, la ciudad tiene cinco zonas estratégicas adyacentes al perímetro urbano que contribuyen al sostenimiento de la biodiversidad y a la provisión de los servicios ecosistémicos.
Los resultados de este índice le permiten a la ciudad evaluar el estado y la gestión de su biodiversidad, así como monitorear cambios en el tiempo y priorizar acciones que mejoren la salud de los ecosistemas y el bienestar de los caleños. Esto fortalece la toma de decisiones informadas y orienta el desarrollo de instrumentos de política pública alineados con agendas nacionales y globales sobre desarrollo sostenible, cambio climático y biodiversidad.
Biodiversidad nativa
Servicios ecosistémicos proporcionados por la biodiversidad
Gobernanza y gestión de la biodiversidad
Entre las especies de aves más observadas en la ciudad de Cali están el canario coronado (Sicalis flaveola) y el chimachimá (Daptrius chimachima); otras, como el carpinterito colombiano (Picumnus granadensis), se destacan por ser endémicas del país y relevantes como objeto de conservación. Entre las plantas, algunas de las más comunes son el guayacán rosado (Tabebuia rosea) y el chiminango (Pithecellobium dulce).
Instituciones: a. Instituto Humboldt; b. Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente (Dagma).