
El evento de cierre contó con la participación de más de 60 personas, entre los asistentes se encontraban monitores, profesionales del Instituto Humboldt y de la comunidad en general.
La feria de socialización de resultados del monitoreo participativo de la biodiversidad fue el resultado de un ejercicio desarrollado durante un año en el que la comunidad estudió el estado de la calidad del agua, los manatíes y los bocachicos en Barrancabermeja, Santander. De acuerdo con los investigadores, la comunidad conoció de primera mano el estado de conservación de las diferentes ciénagas en la región, especialmente la Ciénaga de San Silvestre, la cual es de especial importancia para sus habitantes.
Los investigadores y beneficiarios del proyecto mostraron a los invitados en los diferentes módulos, el proceso del monitoreo, los afiches y los productos que se elaboraron como parte de la información recopilada. Adicionalmente, se proyectó un video en el que varios de los participantes del proceso dieron su testimonio sobre la importancia de conocer y estudiar el territorio para generar mejores decisiones a nivel individual y colectivo.




Visitas a los módulos y pósters por parte de los participantes del evento y presentación de la obra de teatro “Somos vida” en la que participaron todos los integrantes del ejercicio de monitoreo participativo.






Además, se conoció la riqueza de las mariposas y los tucanes que se observaron en los diferentes lugares de muestreo, las especies que se vieron con mayor frecuencia, el alimento que consumen, dónde anidan, permitió entender los diferentes roles que cumplen en el territorio y la importancia de su conservación.

Los monitores de la biodiversidad son miembros de la comunidad con habilidades para reconocer la biodiversidad que vive con ellos, su trabajo, además, les permite conectarse con la naturaleza.

Para los niños y jóvenes de estas veredas haber identificado los tucanes y las mariposas que viven con ellos, les permitió conocer cuáles son los servicios ecosistémicos que estas especies prestan, su aporte y el beneficio al bienestar de las comunidades, entre otros aspectos.



Finalmente, por medio del monitoreo participativo de la biodiversidad, los niños y jóvenes se convierten en los protagonistas y actores sociales relevantes para el fomento del conocimiento. El trabajo realizado con ellos, es una estrategia que aporta a la educación y sensibilización de la biodiversidad local.
Angélica Diaz Pulido Coordinadora del componente de monitoreo de la biodiversidad proyecto FIBRAS Yenifer Herrera Varón Investigadora de la línea Diálogo de saberes y ciencia participativa – Alejandro Hernández Profesional de educación y divulgación de la ciencia -